Nuestra boda en El Pendolero fue simplemente inolvidable. Desde el primer momento, supimos que este lugar seria el escenario perfecto para un día tan especial. Con invitados que viajaban desde distintas partes del mundo, no faltaron los comentarios sobre lo impresionante que era la finca . Las vistas panorámicas de Madrid, los rebaños de ovejas y caballos paseando a nuestro alrededor y esa sensación única de estar en un rincón de naturaleza sin alejarnos demasiado de la cuidad.
La terraza fue el punto de encuentro ideal para el cocktail , espaciosa ,elegante y cómoda para todos, con sofás perfectos para nuestros seres queridos mayores disfrutaran tanto de la recepción como de la fiesta. La mezcla entre el encanto del campo y la cercanía de la ciudad creo una atmosfera mágica,
No fueron pocos los invitados que nos dijeron que fue una de las bodas más bonitas y emotivas.
Como novio, no podría haber elegido mejor , Repetiría este lugar sin lugar a dudas . Un día perfecto en un lugar perfecto .
Eduardo Ramos .